SIÉNTATE A CONVERSAR CON TU DOLOR
En el proceso de trascender el dolor puede ocurrir que este dolor comience a ser el resultado de la resistencia a la realidad dolorosa, es decir, la resistencia a que haya ocurrido esa situación indeseada y tantas veces inesperada también. Sí, muchas veces esa especie de “perpetuación del dolor”, es el resultado de la “pelea” con lo que ya es realidad….tal vez cono si peleando fueras a cambiar eso que ya es.
Y en esa resistencia, es muy difícil trascender el dolor pues de alguna forma se ha alejado del hecho que lo generó, por lo tanto, la aceptación de lo ocurrido se distancia y a lo más que puedes aspirar desde acá es a una “resignación dolorosa” y rabiosa también.
Detén la pelea y siéntate a conversar con tu dolor. Hazle preguntas, pero de a una y no importa si no te las responde en el momento, ya te las responderá:
- ¿Qué de lo vivido es lo que me duele?
- ¿Hay algo de lo vivido que pueda cambiar verdaderamente?
- ¿Cuál es mi realidad ahora?
- ¿Que de ella me es tolerable?, ¿con qué de esto puedo vivir o en realidad he de hacer un movimiento mayor en mi vida?
- ¿Que de lo vivido me ha ayudado en algún aspecto?
Y tiempo al tiempo, recuérdale a tu dolor, que no saca nada con la “pataleta”, de esta manera, disminuyes el riesgo de generar expectativas falsas creyendo que las cosas serán nuevamente como antes y esto ya será una ayuda para dar el paso siguiente.
Si estas en un momento en que necesitas sentarte a conversar con tu dolor yo puedo darte una mano